El cantante vallenato colombiano Enaldo Barrera Hernández, conocido como Diomedito, recuperó la libertad condicional este 3 de marzo de 2026, luego de permanecer recluido desde julio de 2023 en la cárcel de Girardot, Cundinamarca, por su presunta vinculación con una red de narcotráfico.
La decisión fue adoptada por un juez tras el cumplimiento parcial de su condena y bajo los términos de la libertad condicional. En la mañana del martes, el artista abandonó el penal, donde fue recibido por familiares, amigos y seguidores, quienes celebraron su salida.
CAPTURA Y PROCESO JUDICIAL
Barrera fue capturado junto a otras 17 personas el 12 de julio de 2023 en La Guajira, durante la operación policial Nuevo Horizonte, que desmanteló una organización criminal dedicada al tráfico de estupefacientes. La investigación lo vinculó con presuntos nexos en dichas actividades ilícitas.
No es la primera vez que el intérprete enfrenta procesos judiciales. Entre 2001 y 2012 cumplió diez años de prisión en Estados Unidos por tráfico de drogas, tras ser sorprendido con estupefacientes en su equipaje durante un viaje promocional.
TRAYECTORIA ARTÍSTICA
Conocido por su timbre de voz similar al de Diomedes Díaz, Barrera se ganó el apodo de Diomedito y alcanzó notoriedad en el vallenato a finales de los años noventa. Su mayor éxito fue “Si no peleamos” (1999), grabado junto al acordeonero Julio Rojas, tema que se convirtió en un hit nacional.
Otros títulos como “Bendita Juventud”, “No puedo resignarme” y “Si yo fuera él” también hicieron parte de su repertorio, consolidando una carrera marcada por la admiración de seguidores del género y por las dificultades derivadas de sus procesos judiciales.
EXPECTATIVA TRAS SU LIBERACIÓN
La salida de Diomedito ha generado expectativa entre seguidores del vallenato, quienes confían en que el artista retome su carrera musical y reflexione sobre una trayectoria que combina éxitos artísticos con episodios judiciales.
Al abandonar el centro de reclusión en Girardot, Barrera saludó a sus seguidores y tarareó una breve estrofa alusiva a la hipocresía, gesto que fue recibido con aplausos por quienes lo acompañaban.
